Aquella noche la luna estaba preciosa
su brillo era deslumbrante,
y cuando el halcón quiso tocar sus nubes
se encontró con una imagen impactante.
Bajo una enorme roca yacía
una encantadora princesa romana,
que al posarse el halcón en su barriga
comenzó a pronunciar estas palabras.
Se lo han llevado los fantasmas
el solo quería estar conmigo,
me lo robaron mientras me besaba
justo cuando se había echo mi amigo.
El halcón como si de magia se tratase
comenzó a decirle a la princesa,
que su amado no se había marchado
lo tenía en ese instante junto a ella.
Indignada por la burla del ave
con un gesto se lo quitó de encima,
mas le dijo que no volviera a verle
porque peligraba plenamente su vida.
El halcón subió al árbol más alto de la pinada
y voló hacia el suelo sin temor,
estampando su cuerpo contra la hierba
dejando escapar libre a su corazón.
De su cuerpo salió un resplandor
y apareció sobre él un apuesto caballero
en al boca llevaba una flor
y en su corazón un palpitar que le decía Te quiero.
Los dos juntos se fueron camino del mar
y se mojaron en las olas de la ternura,
y fundidos en un abrazo cubierto de afecto
pusieron fin a su increíble aventura.
2 comentarios:
Detrás de un beso y detrás de una poesía, se encuentra un corazón anhelante.
Alguien que ama, extraña o desea un corazón, una vida, una sensación de confianza...
Un deseo de obtener algo a cambio, aunque sea una simple sonrisa.
Gracias por comentar en mi blog
Clara
Hola, gracias por la invitación...bello tu blog, poemas intensos que reflejan un alma sensible. Creo que la fuerza del amor es incontenible y puede traspasar límites insospechados.
Un abrazo.
Laurencia19
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